Chile y América Latina se preparan para convertir a los data centers en un sector estratégico que permita aprovechar su potencial en energías renovables y, al mismo tiempo, fortalecer la digitalización y la productividad de la región. Esta fue la principal conclusión del evento “Data Centers & Energía: Confiabilidad y Mapeo de la Oferta y la Demanda”, organizado por el Institute of the Americas, con la colaboración de WEC Chile, la Universidad Adolfo Ibáñez, OLADE e InvestChile.
Durante la apertura, María Trinidad Castro, directora ejecutiva de WEC Chile, destacó el sentido de esta conversación: “La energía está en el corazón de todo lo que hacemos como sociedad, y la digitalización se ha convertido en uno de los principales motores de transformación. Por eso, desde WEC Chile impulsamos el diálogo en torno a los data centers, entendiendo que son una pieza clave para el futuro energético y tecnológico del país”.
Jeremy M. Martin, vicepresidente de Energía y Sostenibilidad del Institute of the Americas, agregó que la inteligencia artificial y la infraestructura digital imponen nuevas exigencias: “Todos los días leemos sobre el crecimiento de los data centers y el rol de la inteligencia artificial, que exige sostenibilidad y fuentes de energía asequibles, confiables y resilientes”.
En tanto, Juan Carlos Jobet, decano de la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez, sostuvo que Chile posee “un tremendo potencial de generación renovable”, pero que será difícil aprovecharlo solo a nivel local. “Los data centers, en un país con redes de fibra óptica robustas, son una forma indirecta de exportar electricidad a través de datos. Además, esta industria puede ser un pilar esencial para impulsar la productividad”, señaló.
Desde la perspectiva de la inversión, Karla Flores, directora de InvestChile, recordó que en 2017 había seis proyectos de data centers en el país y hoy existen 38 iniciativas activas, que implican miles de empleos directos e indirectos. “Chile cuenta con ventajas competitivas: 68% de su matriz eléctrica proviene de energías limpias, tenemos conectividad internacional por fibra óptica y capital humano calificado”, aseguró.
La mirada regional estuvo a cargo de Fitzgerald Cantero, director de Estudios, Proyectos e Información de OLADE, quien advirtió que en América Latina y el Caribe se desperdicia en promedio un 3,2% de la generación anual de energía por vertimientos, equivalente a US$6.890 millones. “Esa energía podría destinarse al abastecimiento limpio de un importante número de data centers, convirtiendo un desafío en una oportunidad para el desarrollo digital y económico”, afirmó.
El seminario, que se extendió durante toda la jornada, incluyó paneles sobre modelos de inversión, asuntos inmobiliarios, regulación, capacidad operativa, eficiencia energética y suministro renovable. En las conversaciones también participaron Marta Cabeza, superintendenta de Electricidad y Combustibles (SEC), Juan Carlos Olmedo, presidente d