Durante los últimos años, el crecimiento de la generación solar y eólica ha permitido avanzar en la descarbonización de la matriz energética. Pero este mismo desarrollo ha dejado en evidencia una realidad cada vez más relevante: existen períodos en que la producción renovable supera la capacidad del sistema para absorberla.
Chile ha avanzado con fuerza en la incorporación de energías renovables, especialmente solar y eólica, consolidándose como uno de los mercados más dinámicos de Latinoamérica en materia de transición energética. Sin embargo, este crecimiento también ha traído un nuevo desafío: en ciertos momentos del día, el sistema genera más energía renovable de la que puede transportar o consumir.
Cuando eso ocurre, parte de esa energía limpia debe desconectarse de la red. A este fenómeno se le conoce como vertimiento de energía, y hoy se ha transformado en uno de los principales retos para el desarrollo del sistema eléctrico chileno.
Chile genera más energía renovable… de la que puede aprovechar
Durante los últimos años, el crecimiento de la generación solar y eólica ha permitido avanzar en la descarbonización de la matriz energética. Pero este mismo desarrollo ha dejado en evidencia una realidad cada vez más relevante: existen períodos en que la producción renovable supera la capacidad del sistema para absorberla.
Las causas son múltiples: restricciones de transmisión, concentración de generación en ciertas zonas, diferencias entre los puntos de generación y consumo, y una necesidad creciente de flexibilidad operativa.
El resultado es claro: energía renovable disponible que no puede ser utilizada.
Un fenómeno que dejó de ser puntual
Las cifras muestran que el vertimiento ya no es un evento aislado, sino un desafío estructural del Sistema Eléctrico Nacional.
Según el Coordinador Eléctrico Nacional, durante 2024 se registraron 5.908,7 GWh de energía renovable vertida, principalmente de origen solar y eólico. Esto representó un incremento de 149% respecto de 2023 y cerca del 17% de toda la energía renovable variable disponible en ese período.
La tendencia continuó en 2025. De acuerdo con el balance anual presentado por ACERA, los vertimientos alcanzaron 6.084 GWh, un 7,8% más que en 2024, consolidando este fenómeno como una consecuencia directa del rápido crecimiento renovable, las restricciones de transmisión y la falta de flexibilidad del sistema.
Y en 2026, el escenario sigue tensionado. Entre enero y febrero ya se acumulaban 1.402 GWh de energía renovable vertida, cifra 29,3% superior al mismo período de 2025.
En términos simples, los más de 6 TWh de energía renovable vertidos durante 2025 equivalen aproximadamente al consumo anual de más de dos millones de hogares chilenos. La magnitud del dato muestra con claridad que el desafío ya no es solo generar energía limpia, sino también ser capaces de utilizarla.
¿Qué es exactamente el vertimiento?
El vertimiento ocurre cuando centrales renovables principalmente solares y eólicas deben reducir o detener su generación porque el sistema eléctrico no puede absorber toda la energía disponible en ese momento.
Esto puede ocurrir por distintas razones:
● Congestión en las líneas de transmisión.
● Exceso de generación renovable en determinadas horas del día.
● Restricciones operacionales del sistema.
● Distancia entre los centros de generación y los puntos de consumo.
En la práctica, significa que energía limpia que ya fue producida simplemente no logra entrar al sistema.
Un desafío para la transición energética
Cada MWh vertido representa una oportunidad perdida. No solo implica desaprovechar generación renovable, sino también reducir la eficiencia de las inversiones realizadas y limitar el potencial de descarbonización del sistema.
Y a medida que Chile continúe sumando nuevos proyectos solares y eólicos, este desafío tenderá a crecer si no se incorporan soluciones complementarias que entreguen mayor flexibilidad a la operación del sistema.
El almacenamiento como parte de la solución
En este contexto, el almacenamiento energético comienza a ocupar un rol central.
Los sistemas BESS permiten almacenar parte de la energía renovable que hoy no puede ser utilizada y liberarla posteriormente en horarios de mayor demanda o cuando el sistema necesita mayor respaldo y flexibilidad.
En otras palabras, el almacenamiento permite desplazar energía desde horas de sobreoferta hacia horas de mayor valor para el sistema, reduciendo vertimientos y mejorando el aprovechamiento de la generación renovable existente.
Además, las baterías no solo ayudan a capturar energía que de otro modo se perdería. También aportan flexibilidad operativa, contribuyen a la estabilidad de la red y facilitan una integración más eficiente de nuevas energías renovables.
¿Qué aporta el almacenamiento al sistema eléctrico?
La incorporación de soluciones BESS permite:
● Reducir vertimientos de energía renovable.
● Aprovechar mejor la infraestructura de generación existente.
● Aumentar la flexibilidad del sistema eléctrico.
● Disminuir congestiones en determinados puntos de la red.
● Facilitar la integración de nueva capacidad renovable.
● Fortalecer la seguridad y resiliencia del suministro.
Por eso, en distintos mercados del mundo el almacenamiento ya dejó de verse como una tecnología complementaria y comenzó a consolidarse como una pieza esencial de la planificación energética.
La oportunidad para Chile
Chile cuenta con algunos de los mejores recursos solares del mundo y seguirá ampliando su capacidad renovable en los próximos años. Pero la siguiente etapa de la transición energética no pasa solo por instalar más generación: pasa también por desarrollar la infraestructura que permita gestionar mejor esa energía y aprovecharla cuando realmente se necesita.
En ese escenario, el almacenamiento se perfila como uno de los pilares de la próxima fase del sistema eléctrico chileno: una etapa en la que la flexibilidad, la eficiencia y la capacidad de desplazar energía serán tan relevantes como la propia capacidad de generación.
El aporte de ENERGYASSET
En ENERGYASSET creemos que el almacenamiento será uno de los grandes habilitadores de la transición energética en Chile.
A través del desarrollo de soluciones BESS para clientes industriales y comerciales, buscamos contribuir a una gestión más eficiente de la energía, facilitar una mayor integración de fuentes renovables y aportar flexibilidad tanto a la operación de nuestros clientes como al sistema eléctrico en su conjunto.
Porque el desafío ya no es solo generar más energía renovable. El desafío es aprender a aprovecharla mejor.
Fuente: ENERGYASSET