En energía, las decisiones rara vez resuelven todo al mismo tiempo. Avanzar en una dimensión puede generar tensiones en otra: una solución más sostenible puede plantear desafíos para la seguridad del suministro, mientras que una alternativa competitiva puede abrir nuevas preguntas ambientales o sociales.
Esa fue una de las razones por las que WEC Chile realizó el World Energy Trilemma Proofing, el primero de su clase organizado por la institución. El workshop reunió a representantes de sus entidades socias, autoridades, exministros y académicos para llevar el Trilemma Energético desde la conversación conceptual al análisis de experiencias y casos concretos.
La propuesta fue mirar los desafíos desde sus tres dimensiones: seguridad energética, equidad y accesibilidad, sostenibilidad ambiental y, sobre todo, entender las consecuencias de cada decisión. Porque aplicar el Trilemma no significa encontrar una fórmula que elimine todas las tensiones, sino identificar los trade-offs y tomar decisiones con una visión más amplia.
Cuatro lugares, cuatro realidades
El invitado destacado de la jornada fue Andy Calitz, Senior Advisor & Laureate del World Energy Council, quien presentó “World Energy Trilemma in Action in Four Countries”, utilizando cuatro casos para mostrar cómo esta mirada puede aplicarse en contextos muy distintos.
Su recorrido comenzó en Marruecos, con la Noor Solar Power Station, donde abordó la sustitución de generación a carbón mediante energía solar y almacenamiento. Luego se trasladó a South Australia, con el caso de la Hornsdale Power Reserve, para analizar el papel de las baterías en el respaldo de sistemas eléctricos con una creciente participación renovable.
El tercer caso fue el complejo Gonghe Talatan Solar, en Qinghai, China, que abrió la discusión sobre los desafíos de desarrollar grandes proyectos solares lejos de los centros de consumo y las necesidades de transmisión y almacenamiento que ello implica. Finalmente, en Arabia Saudita, presentó un caso de producción lechera basado en la sustitución del diésel por bombeo de agua con energía solar.
Cuatro realidades diferentes, pero una lección común: una misma solución puede producir resultados muy distintos dependiendo del contexto y de las condiciones del sistema en el que se implementa.
Chile bajo la mirada del Trilemma
La jornada continuó con tres presentaciones centradas en experiencias nacionales.
Marta Cabeza, Superintendenta de Electricidad y Combustibles, abordó “Lo que está detrás del Trilemma”, utilizando la evolución de la electromovilidad para mostrar todo lo que debe ocurrir para que una transformación tecnológica se convierta efectivamente en una solución a escala. Su presentación puso sobre la mesa la importancia de definir con claridad el problema, generar las condiciones necesarias y coordinar a los distintos actores involucrados.
Luego, Sebastián Bernstein, gerente comercial de Metrogas Chile, apuntó directamente a uno de los principales desafíos del sector: la tendencia a plantear el debate como una elección entre opciones opuestas -gas o electricidad, seguridad o sostenibilidad, costo o descarbonización- cuando el desafío real está en buscar equilibrios no en elegir.
Por su parte, Juan Carlos Jobet, director de SEDE UAI y exministro de Energía y Minería, revisó el proceso de retiro del carbón en Chile a través de la óptica del Trilemma. El análisis permitió observar la complejidad de una decisión que involucra simultáneamente descarbonización, seguridad de suministro, inversión, costos, empleo y el futuro de las comunidades donde se desarrolla la actividad energética. La presentación reforzó la idea de que los equilibrios no se resuelven únicamente desde una política o una tecnología, sino también a través de acuerdos y coordinación entre quienes deben llevarlos a la práctica.
Tres casos para pasar de la conversación a la práctica
La última parte del World Energy Trilemma Proofing puso a los asistentes frente a tres desafíos reales de Chile: la calidad del aire y los sistemas de calefacción en ciudades del sur; el crecimiento de los data centers y su impacto en la demanda energética; y la expansión de las energías renovables variables junto con la confiabilidad del sistema eléctrico.
Divididos en grupos, los participantes analizaron alternativas y posibles respuestas para cada caso, evaluando qué dimensiones del Trilemma podían fortalecerse y cuáles podían verse tensionadas.
El ejercicio dejó una pregunta instalada: ¿qué ocurre cuando dejamos de evaluar una decisión energética por un solo resultado?
Probablemente aparecen más variables, más actores y también más dificultades. Pero, al mismo tiempo, se advierten aspectos que de otra forma podrían quedar fuera de la discusión. “Sentar en una misma mesa distintas experiencias y perspectivas para mirar problemas complejos sin simplificarlos”, fue el valor de este primer ejercicio impulsado por WEC Chile. Porque en una transición que exige decisiones cada vez más rápidas, quizás la pregunta más útil no es cuál es la mejor solución, sino para quién funciona, qué condiciones necesita y qué efectos deja en el resto del sistema.