La empresa, integrante de la Mesa Business for Climate, desarrolló junto a Clorox Company Chile un proyecto de compensación reactiva híbrida que busca mejorar la eficiencia de la infraestructura eléctrica, reducir pérdidas y avanzar hacia una medición concreta de su impacto climático.
La transición energética no solo se construye desde la generación. También ocurre al interior de las instalaciones industriales, en la forma en que se utiliza, gestiona y optimiza la energía disponible.
Bajo esta mirada, Smartclarity, empresa integrante de la Mesa Business for Climate, documentó una experiencia desarrollada en Clorox Company Chile, donde se implementaron sistemas híbridos de compensación reactiva en dos subestaciones de la planta, con una capacidad total instalada de 1.275 kVAr.
El proyecto pone el foco en una dimensión muchas veces menos visible de la transición energética: la energía que se pierde antes de convertirse en producción. La iniciativa busca que una misma operación pueda ser sostenida por una infraestructura eléctrica más eficiente y estable, mejorando el factor de potencia, reduciendo la circulación de corriente reactiva y las pérdidas resistivas, y liberando capacidad disponible en los equipos ya instalados.
La solución considera dos sistemas: uno de 600 kVAr en la sala de compresores y otro de 675 kVAr en una nueva subestación, incorporando la tecnología de COMAR Hybrid HSVG, de fabricación 100% italiana. Esta arquitectura combina etapas capacitivas convencionales con electrónica de respuesta rápida, permitiendo acompañar las variaciones de carga y contribuir a una mayor estabilidad de tensión y calidad de energía.
Más que “producir menos”, la propuesta apunta a producir mejor: obtener más trabajo útil con la misma infraestructura y energía disponible. Como plantea el caso, una mejora en el factor de potencia puede reducir la potencia aparente y la corriente asociada, generando mayor margen en transformadores y conductores, además de disminuir el calentamiento y las pérdidas resistivas.
Medir para transformar eficiencia en acción climática
Uno de los aspectos centrales de la iniciativa es la medición. El proyecto contempla un protocolo de comparación antes y después de la implementación, considerando variables eléctricas como factor de potencia, corriente por fase, tensión, pérdidas estimadas y otros indicadores.
Smartclarity advierte que las reducciones de consumo o emisiones no deben declararse sin una medición equivalente y comparable. Por ello, a la fecha de publicación del material, la línea base del proyecto se encontraba en levantamiento y aún no se presentaban cifras de ahorro energético ni de emisiones evitadas.
La iniciativa también incorpora monitoreo continuo mediante la plataforma eClariti, buscando contar con información en tiempo real sobre el comportamiento del sistema, verificar el desempeño de los equipos y dar trazabilidad a los datos necesarios para evaluar el impacto.
Este tipo de experiencias dialoga directamente con los desafíos que impulsa la Mesa Business for Climate: identificar oportunidades concretas para que el sector privado avance en la reducción de sus impactos, incorporando innovación, eficiencia y medición en sus estrategias climáticas.
El caso desarrollado por Smartclarity muestra que la descarbonización industrial también puede comenzar en los activos que ya existen. Reducir pérdidas, utilizar mejor la infraestructura y medir rigurosamente los resultados son pasos que permiten convertir mejoras operacionales en acciones climáticas concretas y verificables.
Porque la energía más limpia también incluye aquella que dejamos de perder.