En un sector marcado por la alta complejidad técnica y la presión constante, la forma en que se abordan los conflictos entre personas puede ser tan determinante como las soluciones técnicas que se adoptan. Con esa convicción, Women in Energy WEC Chile junto al Centro de Arbitraje y Mediación (CAM) de la Cámara de Comercio de Santiago, realizó el encuentro “El Poder de la Conversación Difícil: Herramientas de Mediación para el Liderazgo Femenino”, una instancia pensada para abrir espacios de reflexión y entregar herramientas concretas para enfrentar conversaciones complejas de manera más consciente y constructiva.
La actividad, dirigida a las embajadoras del programa, forma parte del trabajo que impulsa WEC Chile para fortalecer competencias humanas que hoy resultan clave en la conducción de equipos, proyectos y organizaciones del sector energético.
El panel fue moderado por Claudia Castillo, embajadora de Women in Energy Chile y representante de Siemens Energy, quien explicó que el objetivo de la conversación fue abordar la resolución de conflictos desde una mirada práctica. El foco estuvo puesto en comprender cómo dos partes que parten desde posiciones opuestas pueden avanzar hacia acuerdos, siempre que exista disposición a escuchar y dialogar.
A lo largo del encuentro se compartieron enfoques propios de la mediación profesional, particularmente relevantes para ámbitos como la energía, la ingeniería y la construcción, donde los desacuerdos suelen surgir en contextos exigentes y bajo una fuerte presión por el cumplimiento de plazos y objetivos.
En la instancia participaron representantes del Centro de Arbitraje y Mediación (CAM): Ximena Vial, Directora Ejecutiva; Laura Aguilera, Subdirectora Ejecutiva; y Marcela Radovic, Consejera y Presidenta de la Dispute Resolution Board Foundation (DRBF).
Durante su intervención, Ximena Vial puso el acento en la escucha como una habilidad central en los procesos de mediación. Compartió que uno de los aprendizajes más relevantes de su trayectoria ha sido aprender a no “engancharse” emocionalmente en conversaciones difíciles, una práctica que permite evitar que los conflictos escalen y se transformen en ambientes laborales desgastantes o poco saludables.
Por su parte, Laura Aguilera relató cómo su manera de aproximarse al conflicto fue evolucionando con el tiempo. Desde su experiencia, explicó que dejó atrás una mirada centrada en la confrontación para comenzar a entender el conflicto como una oportunidad para abrir conversaciones, generar acuerdos y fortalecer relaciones profesionales. Un cambio de enfoque que, según señaló, permite destrabar situaciones que muchas veces parecen no tener salida.
Marcela Radovic, en tanto, compartió una experiencia personal vinculada a su etapa de estudios en Londres, marcada por decisiones complejas, altos niveles de exigencia y una fuerte confianza en sí misma. Su relato abordó de manera honesta la tensión permanente entre el desarrollo profesional y la vida personal,